Arte
I.- LOS RETABLOS DE LA IGLESIA PARROQUIAL DE ARAUZO DE SALCE
Retablo de San Jose y la Virgen del Rosario
LOS RETABLOS DE LA IGLESIA PARROQUIAL DE ARAUZO DE SALCE
Juan Félix de Rivas se adjudicó en pleno remate, en el año 1736, la realización del retablo mayor de la iglesia[1]
Mientras duraba la candela los maestros hacían diversas posturas a la baja. Al finalizar el proceso se ofrecía un pequeño agasajo a los maestros e incluso se les pedía dar algún dinero por su estancia allí.
Esto ocurrió en el remate de este altar y las cuentas dicen “remate de maestro: más 28 reales que se le dieron y yantaron en la comida de los maestros , que vinieron al referido remate” Antes se procedió a la elección de una traza para esta obra[2]
La obra fue dorada por Alejandro Veintimilla en 1795 por 10.000 reales de vellón[3].
Nos hallamos ante un buen ejemplo de retablo churrigueresco. Se adapta perfectamente al testero plano de la parroquia. Se alza sobre un banco en cuyo centro aparece un gran tabernáculo. Sobre cuatro ménsulas aparecen cuatro columnas, las dos centrales salomónicas y las otras dos laterales abalaustradas.
Las columnas de los extremos tienen un fuste con el tercio inferior tallado, en el comienzo del intermedio aparece un notable estrangulamiento que da paso a un cuerpo bulboso y se remata en un tercio superior de carácter estriado[4].
El nicho de la calle central, que se abre a un camarín posterior, se flanquea por dos grandes estípites. En ese nicho se cobija una imagen gótica de Nuestra Señora. En las calles laterales hay una hornacina en cada una de ellas y por encima se ubican dos cuadros superpuestos. Las hornacinas se presiden por dos esculturas, sumamente mediocres, de bulto redondo, que representan al Bautista, y a San Sebastián. Desconocemos si fue el propio Juan Félix de Rivas el encargado de su talla.

Los cuadros colocados por encima de hornacinas son dos tablas reaprovechadas del siglo XVI alusivas a la Anunciación y a la Visitación. El remate se preside por un nicho, flaqueado por estípites, a cuyos pies aparece una tabla de la Inmaculada. En los laterales, en los aletones que adaptan el retablo al testero hallamos dos tablas, también del siglo XVI, con las escenas del nacimiento de la Virgen y de la Presentación de la misma en el templo.
La decoración es profusa, ocupando todos los resquicios del retablo y se basa en elementos vegetales de nerviosa factura. Destacan los paneles ornamentales del banco. Aquí aparece un tondo ovalado central, presidido por la cabeza de un angelito, a cuyo alrededor se disponen motivos de hojarascas. Los motivos vegetales aparecen rodeando las hornacinas y los enmarcamientos de los lienzos. Además los elementos decorativos vegetales encontramos algunos de carácter antropomorfo.
Son frecuentes cabezas de angelitos. Ya hemos dicho que aparecen en el centro de los paneles del banco, pero también los hallamos en los extremos superiores de las ménsulas, en algunos puntos de los fustes de las columnas? Y en el centro de la tarjeta vegetal, que corona el nicho central del retablo.
La corona, como elemento que remata un conjunto de elementos vegetales reunidos, va aparecer en este retablo sobre la tarjeta ubicada por encima del nicho central. Este elemento se presenta como un motivo muy recurrente en otras de las producciones de Rivas.
[1] A.D.B. Arauzo de Salce. Libro de fábrica 1696-1744. Cuentas 1736. Payo Hernanz, Remé Jesús. El retablo de Burgos y su comarca durante los siglos XVII y XVIII. Tomo I pp.pp. 119, 122252
[2] Ibidem. Libro fábrica 15-X-1736
[3] Ibidem. Libro fábrica 1745-1825. Cuentas de 1795
[4] Estas columnas abaluestradas tienen una enorme semejanza con las que utiliza el maestro Juan Manuel de Rivas, lo cual nos hace sospechar en una inspiración cercana o en una formación próxima.
RETABLO DE SAN JOSE Y DE LA VIRGEN DEL ROSARIO
Este retablo fue ejecutado hacia la misma fecha que el mayor de esta misma parroquia, lo cual nos a conseja que se lo atribuyamos a Juan Félix de Rivas.

Se alza sobre un banco, tiene un solo cuerpo flaqueado por cuatro columnas
salomónicas y culmina en un remate decorativo flaqueado por estípites. La talla
del Santo Patriarca destaca por su naturalismo y por lo nervioso del plegado de
los paños. Por lo que se refiere al retablo del Rosario, hemos de señalar que es
gemelo al anterior y que solamente varía en él la imagen titular que es una
Virgen de esta advocación.
Podemos también adscribírselo a nuestro profesional. Es una obra coetánea a las anteriores y del mismo círculo estilístico solamente diferenciándose arquitectónicamente en el hecho de que sólo hay una columna a cada lado del nicho central, que éste es de carácter polilobulado y que el remate tiene un mayor desarrollo. Las ménsulas y los elementos decorativos de este retablo para que están casi calcados del retablo mayor de la parroquia.

detalle del altar
- Descripción del blasón de los fundadores:
Cantón diestro, en campo de azur una flor de lis de oro. Cantón siniestro: en campo de plata un alfanje del mismo color ennegrecido, empuñadura de sable y oro.
En el corazón en campo de azur, una estrella de oro de ocho puntas. Flanco diestro en campo de gules una cruz del Toisón de oro y en el siniestro sobre campo de oro una media luna de plata.
En el cantón diestro de la punta en campo de oro una media luna de plata y en el siniestro en campo de gules una Cruz del Toisón de oro.
En todos los flancos externos del blasón va acompañado de una cruz de la Orden de Santiago de gules, indicio claro de que su fundador fue un caballero perteneciente a esta orden.



