Árboles singulares


Destaca en Arauzo de Salce la presencia de árboles calificados como singulares en la provincia de Burgos; el Moral , el Roble San Miguel y el Olmo.

El moral de Salce

Corpulento moral de su iglesia parroquial. Su tronco de 3,5 metros de perímetro, partido por el peso de los años y prácticamente tumbado, no ha perdido ni un ápice de vigor. Pero sin más historia que la del asombro de los visitantes y la fama de su abundante fruta, una excusa para haber favorecido los juegos infantiles de decenas de generaciones de niños. Como la de Alejandra, que incluso llego a bautizar las distintas ramas según el nombre de quien se había dado algún coscorron en ellas:

"Si cuando ibas a por moras se partía alguna rama o te caías de ella, se le ponia el nombre del que se había caído. Como no había otra distracción, los chicos íbamos siempre al moral a jugar. Estaba la rama de fulano, la de mengano..."

 

 

El roble San Miguel

  Nombre popular: Quejido o Roble San Miguel

  Nombre científico:Quercus faginea

  Perímetro del tronco: 4 metros

  Anchura de la copa: 19.50 metros

  Altura total: 14 metros

  Edad aprox: más de 200 años

  Acceso: Camino que sube por la izquierda del Aranzuelo

El quejigo de la ermita desaparecida

Un roble en el pequeño rio Aranzuelo y una laguna. Aparentemente no tienen nada en común, como no sea su proximidad, pero indagando entre las personas mas mayores de Arauzo de Salce se puede conocer su sorprendete historia común.

Para empezar, el arbol no es un arbol cualquiera. Se trata de un monumental quejido que crece solitario en un campo  en medio de la fertil vega y que nadie se a atrevido nunca a tocar con un hacha. Así lo explica Livino Domingo , 72 años:

"Era uno de esos arboles señalizados por el ayuntamiento y no nos dejaban cortarlo. Ahora todo ya se ha concentrado, tiene su dueño y lo podrían cortar cuando quisieran, aunque con el de San Miguel no creo que se atrevan. Siempre se la considerado respetable, nunca se le ha quitado una rama"

La razón de esta protección tradicional parece casi olvidada. Tan solo que allí había una ermita dedicada al arcángel San Miguel, y este sería el árbol bendito situado en su entrada, a medio quilómetro de distancia del pueblo. Y seguramente plantado, pues  es el único ejemplar de esta especie en toda la zona, donde abundan encinas y sabinas. Livino puede confirmarlo, no porque conociera esa capilla desaparecida hace siglos, sino porque las tierras donde se encuentra las araron él y su familia durante años "salen muchas piedras y tejas". Lo mismo dice Alejandra Esteban Rica. de 78 años:

"Junto al roble han salido cruces y calaveras. Nunca han dejado cortarlo, pero no sé por qué. Cuando íbamos a cosechar allí  no se nos ocurria quitarle ni una rama, ni para leña ni para nada".

El rio Aranzuelo casi baña el tronco del roble, apenas un arroyo recien nacido, y lo separa de una misteriosa laguna que nunca se seca. De ella se extrae toda el agua potable de Salce, y aún sobra para regar las huertas. Misteriosa por la historia que sobre ella se cuenta y nos relata Alejandra:

"Ahí en eso ha habido una ermita, según he oído. Lo llaman el camino de Santo Domingo, que va a Clunia. Decian que venia un carro de monjas de Caleruega a la ermita de Peñalba y se cayeron a la laguna con la carreta y los bueyes, y ahí quedaron todos"

Emiliana Pascual se la sabe de otra manera. Que las monjas venian de Silos y querian parar para descansar en la ermita de San Miguel, antes de subir a ver a la virgen de Castro, en Peñalba, sobre las ruinas de la ciudad romana de Clunia. Pero nunca llegaron por culpa de la malefica laguna " No se sabe que fondo tiene" sentencia. "Por eso se pudo tragar monjas, carro y animales "

El mencionado camino era muy conocido en la edad Media. Incluso se habla de él en un relato sobre la vida de Santo Domingo de Silos escrita en el siglo XIII, quien también lo utilizó para llegarse a estas tierras. Lo que no encaja es que las monjas pudieran venir de Silos, a no ser que fueran de un supuesto convento femenino, precisamente dedicado a San Miguel, cercano al masculino, y  que este termino absorbiendo en 1056 tras ser donado a él por su abad Nuño Gete*

*Archivo del Monasterio de Silos, colección diplomática, doc 12

 

El  viejo Olmo

En estos momentos derribado por el viento también fué

unos de lor arboles singulares junto con muchas olmas burgalesas

 tambien secas o desaparecidas devido a  la grafiosis.

 

 

 

                                               

 

 

Información y textos estraidos del libro "Arboles singulares de la provincia de Burgos" de César-Javier Palacios.

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